domingo, 13 de agosto de 2017

Estoy mayor

Ya estoy mayor para amontonar momentos,
porque sí.
Para contar las noches en las que haces de todo,
menos compartir-te.

Ya estoy mayor para mentir,
pero no para pensar bien
lo qué voy a decir y cómo.

Estoy mayor para los falsos amigos,
los que lo parecen, pero no.
Para tener ídolos,
que sí, cierto es,
un día me llamaron.

Ya estoy mayor para la charlatanería,
para no elegir con quién quiero estar,
para no identificar lo que siento
y para no ser niña de nuevo,
siempre que me apetezca.

Sí, es verdad.
Ya estoy mayor.

Para no disfrutar.
Para que me quiten el sueño.
Para no saltar.
Para no amar.
Para no ser.

Estoy mayor,
para olvidarme de mí.

Si esto algo tiene que ver con los años,
bonitos son.

sábado, 12 de agosto de 2017

Palabras para Diego


Te costó, pero llegar,
era ley natural.

Y desde ese momento,
ya estás regalando
amor, sin saberlo.

Ofreces dosis extra de ternura,
y risas sin igual.
Ojos que brillan como nunca,
manos más que cuidadosas,
cuando se acercan a tu pequeño cuerpo.

Has venido a regalarte,
y nos ayudas a ver más de cerca,
lo maravilloso de la vida,
por tenerte entre los brazos.

Déjame decirte, pequeño sobrino,
Te quiero infinito desde ya mismo,
y que no habrá día en que no te piense
y quiera verte.
Me tienes para quererte 
de la forma más bonita que sé.

Quiero decirte, también,
que has dado en maravilloso hogar,
donde las voces te cantarán,
los brazos te acunarán
y tienes cuatro ojos cerca,
que ya no podrán mirar nada
de la misma manera
en que te miran a ti. 

La gran familia, crece.
Desde ya, Diego, 
solo puedo agradecerte.
Y quererte.

Y eso es lo que voy a hacer.

viernes, 11 de agosto de 2017

Ración de Amistad (sin filtros)

Pisar charcos y cantar
aunque no caiga
gota alguna.

Gritarlo todo antes, siquiera,
de coger aire.

Mirar al cielo, desde arriba.

Fluir y caminar.
El universo como aliado.
El saberse disfrutar.

Sin relojes, sin demandas.
Sin negar nada,
sin pero alguno.

Ser consciente de que
el mejor lugar
es en el que estás
y con quien estás.

Reír sin límites.
Hablar a espuertas,
arreglando el mundo
con los oídos abiertos,
la boca cerrada
y los juicios en destierro.

Saber que estás con quien saca
una bonita
versión de ti misma,
lejos de la apariencia,
de lo frío y lejano.

Hacer gansadas,
y no sentirse gansa.

Es compartir-te.
Es de lo más bonito.
Es crecer.
Es la amistad sin filtros.
Es el corazón abierto.

Y yo, qué suerte la mía,
de haberlo vivido,
estos días.







viernes, 4 de agosto de 2017

No sabemos (plural que habla de mí)


No sabemos apreciar
lo que es vivir sin dolor,
hasta que lo padecemos.

No solemos valorar la comida,
hasta que tenemos la sensación,
de que nuestras tripas suplican.

Lo mismo con el agua,
que valoramos cuando el golpe de calor,
nos permite un buen trago,
cuánto más fría, mejor.

No solemos tener en cuenta nuestra cama,
hasta que dormimos en ajena
unos días.

No valoramos el sol,
hasta que la nube negra
nos cubre.

No valoramos nuestra comodidad
hasta que viajamos a lugares
que no lo son.

Valoramos el amor,
cuando ya se ha ido.
La salud, cuando enfermamos.
La sonrisa, cuando nos falta.

Echamos de menos... en vez de más.

No valoramos el presente,
hasta que nos enquistamos
de vivir del pasado,
o de las previsiones.

No sabemos lo que tenemos...
hasta que lo perdemos.

Vaya con este refrán,
que siempre me acierta,
y recuerda que se me escapa vida,
echando en falta,
en vez de pararme a disfrutar,
de lo mucho y bonito,
que tengo.

jueves, 3 de agosto de 2017

Leer antes de entrar

Foto de Ingrid Hoppe
Si vas a entrar, no duelas.

Si vas a llegar, tocas hueso.

Si vas a estar, quédate.

Si te quedas, prometo mares y calmas.

Si vas a apostar, podemos ganar.

Pero si vienes para jugar..,
puedes irte yendo ya.

Porque dolerás y dejarás más roto,
un corazón que ya lo estaba.

Y ya no habrá taller que lo reponga.

Ahora tu decides;

Si sales, sin haber entrado de lleno.

O te voy haciendo un hueco
para
vivir.

lunes, 31 de julio de 2017

Si cambias, incluso te quiero más.

Foto de Ingrid Hoppe
Que a veces cambio y ya no te gusto tanto.

Que a veces cambias y ya no me gustas tanto.

Que a veces es tan rápido, que no me entiendes.

Que a veces es tan rápido, que no te entiendo.

Que sigo siendo yo, aunque cambie.

Que sigues siendo tu, aunque cambies.

Que la base sigue siendo fuerte,
aunque a ratos no caminemos a la par.

Los caminos pueden distanciarse,
las líneas que nos unen, no.

Cambies como cambies,
aunque no entienda,
-lo que por otra parte no es necesario entender-,
yo te quiero bien.

Evolucionamos
o nos estancamos.
Caemos y nos levantamos.

Lo bonito es tener quien te quiera en el momento que estés.

Y que lo sepas.

Yo, te llevo y te quiero.
Y estoy contigo.


¡El día de la amistad es todos los días!

viernes, 21 de julio de 2017

24 de julio. Dos años de vida

Foto de Ingrid Hoppe
Fue tal como lo cuento.

Llegó el amor y rompió la cáscara
con un golpe muy limpio.
Y salió así del cascarón.

Se posó en nuestras manos,
delegando todos sus cuidados:
alimentarle,
vestirle,
adornarle,
respetarle,
pasearle
y reposarle.

Estaba desnudo y frágil cuando
llegó a nosotros.
Era tan pequeño...

Quisimos, quisimos.

Fue fácil ponerse con él,
verle crecer a golpe de besos,
de días, noches,
confidencias sin reproches.

Con el tiempo,
se iba haciendo fuerte,
y ya no nos cabía en las manos.
Iba aprendiendo a caminar
y se decía
que había llegado a buen lugar.

Logró tener su espacio,
cogió el más grande entre nosotros,
con sus cuidados constantes,
y la fusión en las miradas.

Hoy, hace dos años,
de un teatro y una cena,
donde rompió el cascarón,
posándose en nuestras manos
el amor.

Qué suerte que quisimos cogerlo,
qué suerte que quisimos cuidarlo,
qué suerte la mía,
de que me hayas elegido
desde aquel día.

Que sigamos dándole vida
al mismo amor
que nos cambió,
un 24 de julio
de hace
dos años.







Conversación para el miedo

Foto de Ingrid Hoppe
¡¡Quién dijo miedo!! 

El que lo dijo,
se olvidó de decir,
que tan natural es sentirlo
como la tentación de que te apropie.

El que lo dijo,
pasó por alto explicar,
que sentirlo es defensa humana,
alerta que avisa,
que hace pisar fuerte la tierra.

Quien lo dijo,
se olvidó de decir, también,
que solo al sentirlo
es posible buscarle nombre;
y que llamándole por su nombre,
podemos conocerle,
plantarle frente a nosotros
y decirle que su llegada nos hará más fuertes,
valientes por mirarle a los ojos,
por sentirnos vulnerables
y libres de elegir
cómo responderle.

¡¡Quién dijo miedo!!

El que lo dijo,
conmigo
no acertó.



jueves, 20 de julio de 2017

Llover, y su poder.

Foto: El Calce

¿Puedes oírlo?
¿oyes como llueve?

Es la melancolía que llama a tu ventana,
a ratos sigilosa,
a veces intensa.

Es quien te recuerda los tiempos de helado,
manta y película de sobremesa.

Te recuerda lo que fuiste,
lo que ya no eres,
y lo que eres,
que tampoco serás.

Es el tiempo que cambia alguna carta a su antojo.

Chin, chin, chin, chin.

Glup, glup, glup, glup.

Es tu garganta que se apaga al escucharla llamar.

¿La dejas entrar?

Si no lo haces, tendrá la manía de volver,
con la lluvia cada tarde,
y te llevará al sitio que dejaste sin cerrar,
a los recuerdos que no mueren
porque renacen cuando llueve,
siempre.

martes, 18 de julio de 2017

Canto a la perfección


Foto de Ingrid Hoppe

Es suprema y tonta,
esclavitud arrodillada,
muralla cada vez más alta,
poder de un anillo
que nunca adquirirás.

Es la culpa cuando te equivocas,
el pensarte incapaz
al ver una "ese" en el camino.

Es la limitación de tu mente,
la losa del despecho hacia ti mismo.
Cazadora de sueños,
cima de la montaña que nunca alcanzas.

Es el "pero" que siempre poner.
Es vergüenza, manía y enfado.
Es insomnio, agobio y miedo.

Y si fallas, ¿qué?
¿Dejará de amanecer?
¿Dejarás de ser?
¿Parará la vida?

Es la paz, cuando le haces frente.
Y la destierras de tu vocabulario.

Y te atreves a vivir tirando las piedras
que hagan falta,
cayendo y levantando,
siempre, mirando al frente.

Despedir la perfección,
es despedir lo que no existe
para darte la bienvenida,
a ti mismo.