viernes, 22 de septiembre de 2017

Adivina, adivinanza. ¿Qué es?


Adivina, adivinanza.
Así lo vivo yo.

¿Sabrás de lo que hablo?

... Es punzada en mis carnes si te dueles,
es pensarte mucho, bonito y bien.

... Es la calma en tu mano
y es paz mundial brotando con tu abrazo.

... Es paciencia mutua,
el elegir callar,
a pesar de "tener" tantas cosas que decir.

... Es querer que estés bien
y estar más a tu lado si tropiezas.

... Es gustarme más si tú me miras,
es mirarte y que me gustes más.

... Es pensar qué hacer para que sonrías
y plantes cara a la rutina,
conmigo.

... Es saberse imperfecto,
y con la verdad,
de nada.

... Es presente y querer un corazón
más grande para que quepas más.

... Son los paseos colgada a tu cintura,
como antídoto cuando me revuelvo.

... Es respetar cuando se necesita soledad,
sin notarte temblar los miedos.

... Es compromiso sin esposas,
libro abierto sin final,
raíces que echamos a crecer.

...Es compartir tu bien,
con el que antes era solo mío.

... Es el corazón que late,
más contento desde que estás.

... Es aceptar lo que no se puede cambiar,
darle la vuelta, mirarlo y darle otra oportunidad,
y quererlo si forma parte de ti.

... Es tu piel que revoluciona,
si me toca.

... Es decisión firme,
y hacerla fuerte cada día.

...Es locura y dosis de cordura,
cable a tierra.

... Es elegir.

... Es elegirte.

...Y que me elijas. 

¿Sabes de lo que hablo, amor?

Ups, ya se me escapó.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Explosión de verdades

Foto: Abismo y Paraíso
La verdad es que la muerte nos acecha,
cada día que pasa, un poco más.
La verdad es que a todos nos llegará.
La verdad es que no sabemos,
cómo ni cuando,
si dolerá, si sufriremos,
si vendrá un ola o un huracán,
un temblor, una bomba,
un choque, una piedra,
una caída, la mala pata del rayo,
el agua, la enfermedad...
O cualquier otra cosa que obligue
a cruzar al otro lado.

La verdad es que cada día que despertamos
es milagro,
porque hay muchas personas que ya no lo hacen.
El que se queda sufre, pero el que ya no sentirá
más la arena en los pies, es quien se va.

La verdad es que pensando esto,
me quiero enganchar más a la vida.
Quiero abrazar, aceptar y sentir.
Que cuando caiga la noche, haya valorado lo vivido.
Que cada noche valore lo sentido.
Que al llegar la noche me haya cuidado y querido.
Que no llegue la noche y no haya valorado, también, lo sufrido.
A fin de cuentas, lo sufrido, también es vivido.

La verdad es que sé que las rosas no serán eternas,
que no olerá a café recién hecho siempre,
que la felicidad depende del concepto que se tenga.

La verdad es que me siento revuelta,
cuando siempre quiero más de lo que tengo,
cuando envidio lo superficial,
cuando me engaño diciendo que ya vendrán mejores,
cuando anhelo lo que no llegará.

La verdad es que la vida,
echa las cartas a su antojo,
y no es justo.
La verdad es que aceptar no es resignarse,
Es concienciarse y saberse efímero
y poco importante.
Y sentirse a la vez el rey del ahora,
capaz de tomar decisiones,
para no sentir que lo pierdes.

La verdad es que te quiero.
La verdad es que quería escribírtelo.

lunes, 18 de septiembre de 2017

No tengo prisa

Se acabó la impaciencia
de quererlo todo rápido,
de la espera ansiosa de lo próximo,
y de saltar de un jardín a otro,
sin apenas mirar.

La urgencia de los besos está desterrada
con el apremio por mudar de bocas.
Se marcharon junto a las intenciones de no quedarme.

Llegó el fin de la premura por sumar ombligos,
y por los rituales que establecí
como caretas a mi soledad.

Ya no hay carreras por contar primero,
ni por hacer cuentas de los huecos que dejaron,
aunque a veces, no lo niego, les de una vuelta.
El pasado tiene aliño sabroso,
que hoy es explosión sin metralla.

Ya no sé lo que es atropellar a la mañana,
ni la huida.
No me dicen ya hablaremos,
ni yo digo, si eso, si eso ya nos vemos.

Se esfumó la prisa de la noche
de pasar rápido por lugares ajenos.
Entró en mi vida, la calma
de aprenderte poco a poco.
Lentamente y sin cansarme,
pues nunca es suficiente.

Desde que llegaste,
te has llevado el ansia
de pasar fugaz por otras vidas.
Y, es, en la tuya
donde he encontrado un hueco,
imperfectamente perfecto,
hecho a mi medida,
para quedarme.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Dime Luna


Cuando vigilas la noche
y los corazones reposan,
solo tú puedes conocer
lo que esconden las miradas
y lo que las espaldas cargan.

Quería yo preguntarte,
cómo duermen los que dañan.
¿Acaso pueden dormir a pierna suelta,
sin martillo por conciencia?

¿Acaso la tienen?

Me gustaría saber,
si tienes tú a bien contarme,
qué hay en el fondo de su alma,
sus razones dañinas
para romper corazones,
para acabar con la vida
o tratar como basura a otros.

¿Encuentras resquicio de bondad?
Y madre, ¿tienen?

Te lo pregunto,
porque no alcanzo a entender.
No puedo evitar comparar,
al no ser capaz de dar tregua a las sábanas
si existe ínfima mosca,
que resuene en las entrañas
y que altere el ritmo de la sangre.
No hallo descanso,
cuando me siento injusta,
juez sin cargo,
y me equivoco.

Imposible hallar descanso
si existe nudo en mi tripa. 

Luna, 
¿tendrían cura sus almas?

¿Y por qué le dedico tiempo a esto?







martes, 12 de septiembre de 2017

Tengo una hermana

Tengo una hermana
que se regala,
y como envoltorio
lleva puesta la generosidad.

Quienes lo abrimos, encontramos
estallido de bondad
y una sonrisa capaz de iluminar,
ella sola y a la vez,
la torre Eiffel
y las cuatro de Madrid.

Todo lo que pides, lo concede.
Olvidándose de ella.
Es fortaleza en cuerpo frágil,
un "yo puedo con todo",
aun cuando "todo"
le implica donarse, entera si hace falta.

No pide cuentas
y atiende a cada necesidad
de todos los que tiene cerca,
dejando las suyas,
para cuando se pueda,
para cuando tenga un rato,...
que nunca llega.

Tengo una hermana,
que salva los mundos,
que siempre abre los brazos.
Y nunca pide que se los abran.
Soluciones para todos
en tiempo récord.
Sin minutos para ella.

Tengo una hermana,
con muchos roles en uno,
a la que adoro.
Es el amor de cara,
que cuando lo ves,
te prenda.

Mi hermana es así,
es feliz dando.
Y yo la quiero tanto,
que mi miedo es,
que de tanto regalarse,
no le quede un hueco,
para ella misma.



*La foto ha sido cogida del siguiente enlace 

domingo, 10 de septiembre de 2017

La letra pequeña

Foto de Ingrid Hoppe
Ya he descubierto
que no existe flor
que sobreviva a la sequía
y que no hay latido igual
para un corazón dolorido.

Me estalló de golpe la vida,
y oía de lejos:
"haz lo que puedas con ella.
Ya irás descubriendo la letra pequeña"
Se lo callaron y me lo ocultaron,
quizá para que no me pusiera en huelga,
para que no le diera opción a crecer.

¿Por qué se aprende cuando duele?
¿Por qué golpea la vida
prendiendo el corazón?

No me contaron que avanzar
deja estelas imposibles de borrar,
que amar convive inevitablemente con dolor,
que el pasado no se va,
que aunque ya no te quiera, sigues.
Que si buscas, encuentras,
pero no garantiza que no te rompa.
Que lo que quieres no siempre se logra,
y que no siempre quien quieres que te ame, lo hará.
Que las palabras corren más que los hechos
y que no hay justicia capaz de hacerse a sí misma,
mientras sigamos haciéndola nosotros.

Sin preguntarme si quiera,
me obligaron a aprender,
que pagaremos la misma factura,
que vivir es aceptar y ver morir,
Y seguir, como si todo y pese a ello,
la vida.
¿Qué puzle queda igual?

¿Acaso hay vida que se tape a sí misma?

Sin certezas ni respuestas,
llevo tiempo viendo,
que tú has llegado
a dar luz a lo feo que depare
este camino.
Que en tu compañía
mis tragos pasan
sin lograr ahogarme.
Que en mi letra pequeña estabas tú
y que haces mejor mi vida.


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Reviéntame

Reviéntame,
venga, hazlo de nuevo.
Como ya supiste hacer.

Reviéntame las alas
y la fuerza de mis ganas,
con el adiós nauseabundo
de la huida repentina.

Reviéntame las manos,
que esperaban un anillo.
De paso, ya que estás,
reviéntame el pecho
que se sale por la boca
cuando caes, con la suerte,
al otro lado del teléfono
y estás "escribiendo".

Reviéntame la inocencia,
de esperar que el vaivén del viento,
te siente en mi cocina,
con un buen vino,
y la cesta de la ropa sucia,
llena de tus faltas.

Revienta el mar,
que se me sale por los ojos,
cada vez que ese "te lo dije"
se cumple, y no aprendo.

Venga, si revientas todo esto,
se que no quedará rastro alguno.
Y prendamos fuego a todo,
ayúdame a extinguir todo atisbo
de brasas; que todo quede en cenizas,
y las pueda esparcir lejos.

Ya no hay primavera.
Y si algo queda, llévatela.
Cómo van a salir rosas,
en el constante invierno
de las venas.

¿Lo harás por favor?
Ya desisto en retenerte,
y en mis ganas.

Sin nada, me despido.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Mensaje en una botella

Desde el rincón de la locura,
de la sinrazón, 
de la violencia,
de la fe perdida,
pido ayuda.

Mis coordenadas son
40º 25' 1.52''N; 
3º 42' 14.02''O
Solicito rescate
y traslado a lugar seguro. 

Aquí se ha perdido el rumbo.
La gente buena llora,
se cansa y no tiene fuerzas.

Los malvados crecen.
Amenazan, se arman
y se hacen con cuchillos,
bombas, puñetazos, acosos,
abusos, cerillas 
y todo tipo de veneno que
está acabando lentamente con
cualquier atisbo de cordura.
Y quien la tiene,
quien quiere querer y convivir,
no encuentra consuelo,
y se encierra en su burbuja,
pues si sale, corre el mismo riesgo.

Los malvados encubiertos,
también son más cada vez,
corruptos, falsos e hipócritas,
adinerados, ambiciosos sin límite alguno,
pérfidos dictadores disfrazados de demócratas.
Nos dividen en colores,
y nos dejamos dividir por ellos.
La plaga se extiende rápidamente.

Aquí hemos cerrado la puerta al corazón 
y creamos jueces y verdugos,
carentes de empatía y de verdad.

Me ahoga estar aquí,
Me ahoga estar así.
Por eso, pido rescate urgente. 
Me quedaré quieta, para que pueda encontrarme. 
Me quedaré quieta
para poder seguir siendo yo,
y que no me salpique tanta inhumanidad.

Aquí le espero. Gracias.
Siempre suya. 

viernes, 1 de septiembre de 2017

Septiembre

Septiembre, no me engaño,
tiene un sabor extraño.

Es la vuelta al cole,
el fin del verano,
la cuesta del mismo,
el despertador, que suena otra vez
como costumbre semanal,
la salida del armario del jersey,
la noche que llega antes,
la nostalgia del Norte,
la cesta de la compra,
el adiós a las terrazas,
las despedidas,
la vuelta a la rutina
-si tienes suerte de que te guste,
menos dura será-,
la cara de siempre
-la pose por defecto-,
el ordenador durante horas,
el culo, en la silla
y los atascos.
Es la vuelta a todo aquello
de lo que, feliz, has estado lejos.

A la vez,
septiembre trae el otoño,
los colores bonitos,
atardeceres intensos,
el dormir mejor,
acostarte antes
y abrazarte más, es antídoto
para el frío.
Es la vuelta a los planes,
a ver a los amigos,
a las agujetas,
retomar las aficiones,
dar forma a todo lo que pensaste,
es seguir caminando,
poder soñar con el próximo destino,
con el próximo viaje,
que puede ocurrir sin moverte de tu sitio.
Es la vida,
con la suerte de que tu reloj sigue
haciendo tic, tac; tic, tac.

A fin de cuentas,
hoy, que empieza septiembre,
con lo bueno -y lo no tanto-,
es oportunidad
de estar y ser
aquí y ahora.


martes, 29 de agosto de 2017

Agosto y mis verdades

Las yemas de mis dedos
tienen las líneas de tu cuerpo.
Son mis huellas dactilares;
firma y sentencia, de todo el bien
que han traído.

En mi carnet de identidad,
figuran tus besos como domicilio,
se expidió hace ya dos años,
y no refleja fecha de caducidad.
No le hace falta, porque se sabe
renovado cada día.

Tu abrazo, mi bandera.
La única que cuando ondea,
no genera separación alguna,
pues al verla, todos se hacen eco,
de que sus colores son vivos,
bañados en el oro del querer más bonito.
No hay batalla más bella
que la que se da bajo tu abrazo.

Ven conmigo, amor.
Que yo te voy a agarrar,
sin dejarte caer.
Seré mi versión más fuerte,
seré lo que necesites que sea,
si eres tú conmigo.

Tengo en el corazón,
la tirita perfecta,
para que la herida no sangre,
para que la herida cure.

Porque amor lleva tu nombre.
Porque amor solo es contigo.
Porque a amor le brotan alas,
cada vez que te acercas
y se ríe a carcajadas si le miras.

Porque nunca he sentido
amor tan bonito,
hasta tu llegada.

Y ahora, ya no me engaño.
Buscaba sin la esperanza de encontrar.
Y al buscar, esperanza te puso
frente a mi boca.
Y volví a creer.
Y creo, porque estás tú conmigo.