viernes, 17 de noviembre de 2017

...De las piedras...

Imagen: Tommy Ingberg
A ti, mi piedra más grande:

Has sido mi piedra,
ésa en la que el ser humano,
lento aprendiz,
tropieza una y otra vez,
y otra vez,
y otra.

Ni soy capaz de recordar
las veces que caí de bruces,
en tus redes,
como en una tela de araña,
quedándome atrapada,
revoloteando para tratar de escapar
...
sin lograrlo.

Al agotarme y parar,
soltabas lastre y me dejabas ir.
Y muy enrabietada,
no quería marchar.
¿Por qué habría de irme
cuando tenía un lugar en tu vida,
aunque me apretara?

Ganabas al final,
lograbas que entendiera
mi sin hogar en tu vida y,
cabizbaja,
me iba.

Nunca salí ilesa de las partidas,
heridas no curadas,
duelos sin despedidas,
huecos que yo tapaba,
como podía.

Hasta que, sin poder hacer nada,
volvías, piedra maldita,
a cruzarte en mi camino.

Y yo, caía
sin remedio.




jueves, 16 de noviembre de 2017

Quiero un mundo sin mujeres maltratadas.

Imagen de @DerechoEcuador
Tu trabajo conmigo ha sido fino,
tan fino que lograste me olvidara de mí,
batiéndome en duelos constantes
por demostrar cuánto amor tenía para ti.

Ese amor, nunca era suficiente
para un cuerpo que siempre pedía más.
Y yo te lo daba,
¿qué podía hacer?

Todo a tu gusto,
que nunca lo estaba.
Prolongué tu vida en nuestros hijos,
que tampoco se merecían lo que les tocó.
Al servicio de todos,
sin ninguna sonrisa con destino mi alma.

Dejé de salir de casa,
afincada para dedicarme a ti,
infeliz, disfrazada de miedo,
con la impotencia en mi quietud.

Ya tan dentro,
¿cómo salir sin que acabaras conmigo?
Mensajes constantes,
amenazas disfrazadas de "te quiero"
me amarraban sin control a tu zapato.

La televisión,
que suma nueva mujer asesinada,
y tú en el sillón.
Justicia lenta e ineficaz,
que demasiadas veces no deja salir
del infierno con vida.

A tu servicio,
hasta que pude cerrar la puerta por fuera
y alejar la dependencia
que tanto me hiciste creer.

Somos muchas mujeres unidas.
Salir de ahí y denunciar,
primeros pasos,
en esta lucha que vamos a ganar.

Mujer, a ti te escribo,
sabiendo que ponerme en tu piel
no es suficiente para entenderte.
Por favor, busca apoyos, que los hay.
Sal de ahí, cuéntalo,
si hay hijos, sal con ellos,
no te quedes un segundo más.

Cada vez somos más,
y lograremos parar la violencia.
Todas las hijas que nacerán deben verlo,
vivir tranquilas sin miedos.

Basta ya, los que os hacéis llamar hombres,
que solo sois cobardes.
Empezad por entender,
que no somos muñecas a manejar.
Que no, que no nos vamos a dejar,
más en vuestras manos.



*Porque se acabe la violencia de género. Más medidas. Más justicia. Menos permisividad. Más denuncias. Más cárcel. Tolerancia Cero. Y educar en ello, desde que somos niñas., a nosotras y a ellos desde que son niños. La violencia verbal, física y/o psicológica NO sirve para las relaciones humanas. #BastaYa



lunes, 13 de noviembre de 2017

Venus y Júpiter

Las he visto esta mañana,
dos luces intensas muy cerca.
La luz de Venus, la conozco bien.

Luego, he sabido que,
la otra luz era Júpiter,
planetas destinados hoy
a acercarse.

Han puesto fin, por un rato,
a su distancia de millones de km,
y se han ido acercando tanto,
que a mis ojos,
casi podían tocarse.
Tapaba con el dedo índice, los dos.

Ellos dos, los planetas más brillantes,
han acaparado el cielo
antes de la salida del Sol,
mostrando la fuerza del Universo.

Que entre tanta vuelta,
tantas luces,
tantas idas y venidas,
nos recuerda que gracias a él,
estamos aquí,
atestiguando las grandezas que
constantemente nos demuestra.

Lo bonito del cielo,
lo misterioso del espacio,
la certeza de la vida,
si tú estás conmigo.

Venus y Júpiter,
que estando tan lejos,
aprovechan la oportunidad
para acercarse.

Podemos aprender,
de todo.

domingo, 12 de noviembre de 2017

La turista eterna

Quisiera ir de turista,
siempre, por la vida.

Igual que el visitante en país lejano,
quedándose lo más bonito,
fotografiando los detalles
y exprimiendo el tiempo igual,
sin pensar en cansancios
ni obstáculos.

Turista de las vidas,
inmortalizando momentos,
haciendo murales con las risas,
sin tiempos para el desconsuelo
ni para dejar que me duelan.
Sin juicios y consciente
de la limitación de tiempo
que la misma vida impone.

Turista de mí misma,
disfrutando-me aquí y ahora.
regalándome, y a los demás también.
Sin exigencias, más que querer-nos bien.

Siendo turista,
sacas lo mejor de cada lugar,
de cada rincón, de cada instante.
Nunca das nada por supuesto,
todo te sorprende, todo te llega,
por las ganas que pones en ello.

Que mi viaje contigo,
hablo de ti, de ti y de ti también,
sea un turismo diario,
que sea eterno y
nunca acabe.


viernes, 10 de noviembre de 2017

Lo NO-nuestro

Te lo voy a explicar.
Ahora que por fin,
he logrado entenderlo.

Lo nuestro nunca lo fue,
porque tú no quisiste.
Amagaste alguna vez, eso sí.
Y yo, que me conformaba con ser la paloma
que tú alimentabas desde el banco;
deseando hallar la manera de que me amaras.

Nunca hubo nada nuestro
porque me lo inventé todo.
Tanto me olvidé de mí,
que solo miraba donde iban tus pies,
para seguirlos sin alzar la vista.
A ver si te dabas cuenta de que tu felicidad
iba pegada a mi nombre.

Nunca hubo nada,
porque siempre marchabas antes,
maniatando a mis ganas
envueltas en los besos que no me dabas.

Nunca hubo.
Nunca fuiste.
Aunque yo tanto lo quise.

Ya entiendo por qué nunca, nada.
Porque el amor me esperaba
en otro corazón,
que no dudó en entregarse
y lanzarse al mío,
para abrazarlo tan bonito, como nunca
ni tú ni nadie, había hecho.

Por fin entendí que amar no duele,
que quien te quiere no te hace sufrir.
Y hace fácil la vida.

Que lo nuestro nunca fue,
porque ni quisiste
ni tenía que ser.



jueves, 9 de noviembre de 2017

Habló la música de Rozalén

Cuando el talento sale a pasear,
no puedes más que admirarlo.
Y si el talento va acompañado
del necesario corazón,
embobas, deleitándote con tanta belleza.

Ayer, el Circo Price y miles de personas
fuimos testigos de cómo fue
paseándose el amor entre las butacas,
envuelto en armonías, canciones y signos.

Ayer, el Circo Price tembló de emoción,
 risas, lágrimas y bailes.
Más de dos horas unidos por la música,
y no cualquier música.
Unidos por una música que parte de las entrañas
del desnudo de una artista y de un equipo,
que abre el corazón para que todos podamos
acariciarlo un ratito.

Ayer, en el Circo Price con Rozalén
el mundo fue un poquito mejor.
Todas las sonrisas en los rostros,
lo atestiguaban.

Rozalén dijo que tenía la obligación de contar
parte de su historia.
Yo, ahora, siento que quiero contar
la maravilla de su música,
de su puesta en escena,
de su abrirse en canal,
de su voz que llega,
y del eco que deja en las almas.

Más de dos horas
a flor de piel.
Más de dos horas,
con todos ellos.
En un Madrid entregado
cantando con ellos
a la vida.


Gracias Rozalén, Gracias Beatriz. Gracias a todos los que lo habéis hecho posible. 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Los principios sin final

Foto de Ingrid Hoppe
Lo extraño de los principios,
es no verles el final.

Lo fácil, anticiparlo,
aunque acabe de empezar.

Lo extraño, que desbarataras
con tu llegada mi vida,
para darle el mayor de los sentidos.

Lo fácil, quererte.

Lo extraño, no ver el punto a la frase,
porque el nuevo día es
principio de la continuación
de ayer.
Y no nos cuesta.

Lo fácil, vivir contigo
y amanecer a tu lado.

Lo extraño, moverme sin dudas
y saber cuidada nuestra historia.

Lo extraño, dar contigo,
compromiso entregado,
rostro sin caretas,
corazón abierto que me regalas
y me hace consciente de mi suerte.

Lo fácil decirte sí cada mañana,
y esquivar las zancadillas del destino
cerrando la puerta con pestillo,
contigo y conmigo,
dentro.

Así, todo es posible.




martes, 7 de noviembre de 2017

Lo peor de mí

Tengo un lado malvado,
déspota, cruel y egoísta.
Un lado indiferente,
que nunca irá de tu mano,
porque ya no le importa.

Tengo un lado inhumano,
y por qué repudiarlo,
si también es mío.

Un lado que no odia,
pero sí que no quiere.
Esa oscuridad, que
en contadas ocasiones
se ilumina.

Mi cabeza se torna
y si está cerca de ti,
se apaga.
Y me caigo mal. Sí.
No lo niego.
Pero, que levante la mano,
aquel que no se cansa
de poner mejillas.

Me he condicionado
a que si estás cerca,
me ocurra esto.

¿Quién me descondicionará?
Sé que solo yo puedo.
Y ahora no quiero,
porque pisarme,
ya no es opción.

No me reconozco
y sin embargo
sigo siendo yo.
Y me bato en duelo
conmigo misma,
constantemente.

Y, sí, me agoto.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Leáse con acento argentino: Delirio unipersonal

Calmáte, sentáte aquí,
que yyyo te escucho.
Tumbáte, cómodo.

Ahora contáme lo que ocurre,
yyoo sé bien lo que sentís,
sé rebién lo que es dar vueltas y acabar mareado,
así una y otra vez,
una y otra vez.

¿Sabés? Yya lo decía Freud,
uno es dueño de lo que calla,
y esclavo de lo que habla.
Sé esclavo y habláme.
¡Hablá pues!
Este laburo, me agootá.

Contáme tus sueños
Freud redijo que
el hombre locoo sueña despierto.
Soñá, soñá conmigo.

Además si querés vivir,
tenés que saber que morirás.
Habláme de tu madre,
y de esa relación con tu padre,
y de cómo te hiciste experrrto
en mirar cómo cae la lluvia,
inerte, inexpresivo,
como si pasara algo,
cuando en realidad no pasa nada,
porque lo que te pasa,
es nada, pero no tenés la fuerza
para hacer algo con ello.

Dejáte de boludeces,
y espabiláte,
que nos regalan dos días,
y yya se te escapó uno.



*A veces me gusta delirar un poco.
Tengo delirios despierta. Y me imagino cómo sería vivir en una película argentina. Amanecer hablando de la misma manera y ser la protagonista, por ejemplo de "El mismo amor, la misma lluvia".  




lunes, 30 de octubre de 2017

Deja que ocurra

Rompe tus barreras.
Derriba tus muros.
Vence tus miedos
Tira tus caretas.

Deja que ocurra,
que te sostengan otros,
manos bonitas,
corazones abiertos.
Deja, deja que ocurra,
no pongas freno,
que entre la magia.
Deja que te libere,
te suelte,
te reconozca y
te quiera.
Y date el permiso
para hacerlo tú.

Manda al infierno
a la exigencia,
a la sonrisa que no apetece,
a todos los grilletes que
tienes en los tobillos.

Deja que ocurra,
que entre y salga lo que quiera,
que tu cabeza no hable
y que la emoción te lleve.
No estás solo
y aquí nunca lo estarás.

Puedes acariciar los corazones,
y ellos pueden hacer latir el tuyo.

Vívelo, compártete
y deja que la magia,
simplemente,
ocurra.



Jamming es #MuchoMásQueImpro
¡GRACIAS!

domingo, 29 de octubre de 2017

La suerte de los reencuentros

La infancia te queda algo lejos,
pero hay quiénes te hacen volver.
Lo hacen con el cariño
de quien compartió vida contigo,
crecimiento, juegos, 
goles, canastas
y aquellos cumpleaños
con sándwiches de nocilla.

Vuelves cada vez que les ves,
y aunque las vidas hayan ido 
por distintos caminos y lugares
están para recordarte quién fuiste
y las bases que sentaste a tu alma.

Están para que revivas,
que pudiste con todo aquellos años,
que nada era tan importante
como agotarte corriendo en el recreo
y que todo se pasaba jugando al balón prisionero.

Están para que sepas que el cariño 
no cambia con los años. 
Están para recordarte lo que fuiste con ellos,
lo que fuiste,
esa niña bonita que no dejas salir 
muy a menudo.

Son también la historia de tu vida,
la que no quieres perder,
y la que,
aunque sea menos a menudo de lo que quisieras,
deseas tener cerca, 
porque te gustas cuando estás con ellos.

Ellos son, mis amigos de la infancia, 
mis amigos del colegio,
los pupitres, los campos. 
Son la vida que ha pasado por la mía
y cada vez que nos juntamos,
vuelvo. 
Es la suerte de poder reencontrarte
y mirarte con ellos, de frente. 

jueves, 26 de octubre de 2017

El pilar de mi vida

Pintura de Jim Daly
El pilar de mi vida
se tambalea,
zozobra sin tregua;
ha cargado demasiado.

El pilar de mi vida,
se duele,
y yo lo veo.
Le cuesta mantenerse
y quisiera sujetarlo yo.

El pilar de mi vida,
hoy no fantasea,
ni imagina algo mejor,
sin fuerzas para intentar
no caer del todo.

El pilar de mi vida,
no puede llorar,
pero es como si lo hiciera,
a cada rato,
a cada segundo.

El pilar de mi historia
se tambalea.
Y con él,
también mi vida,
entera.

martes, 24 de octubre de 2017

El cuarto escalón

Uno, dos, tres...
y no es que me de la vuelta.
Es que me precipito al vacío.

Treinta y cuatro años
y, otra vez, el mismo punto.
Sin poder avanzar.
Débil, furiosa,
acumulando la ira del pasado
que resurge aquí,
en el cuarto escalón.

Porque el cuarto escalón
no aparece siempre,
a veces en el tercero,
una está conforme,
sin ruidos de la vida
y esquivando las balas.

Al creerme ya aprendida,
veo cómo mis pies lo intentan
queriendo subirlo.
Recurro a lo mismo,
falaces estrategias del camino
y les observo,
encargándome de frenarlos.
Y caigo.
De nuevo.
A lo conocido del anterior escalón.

Y vuelve el reproche,
disparo directo al amor propio.
Así, la pelea eterna con el cuarto escalón,
que no es otra,
que el vértigo hacia mi misma.
Y trato que no solo sean mis pies,
sino mi seguridad,
para confiar y no dejar,
que se apodere de mí el miedo,
cuarto escalón de mi vida.


*Imagen: Fabio Giampietro

viernes, 20 de octubre de 2017

De mujer al mundo. Basta ya.

No es cuestión del sexo, no.

Mírame,
Soy igual que tú,
pero distinta.

Y tú, eres igual que yo,
pero distinto.

No soy una flor que regar,
No soy para enmarcar,
No soy para domar,
ni mucho menos para abusar.

Soy igual que tú.
puedo hacer lo mismo que tú,
exactamente igual.
Y estoy ya muy cansada
de la triple exigencia que se me hace,
para demostrarlo.

No soy la flor que regalar
tampoco de la que presumir,
ni la que encerrar en una urna
y no, no necesito tu persona para vivir.

No tengo tareas predefinidas,
por haber sido antaño socialmente apartada,
o por el hecho de poder traer nueva vida.
Ya no sé cómo decirlo,
que tú y yo podemos hacer lo mismo.

Dejad de haced lo que hacéis.
Soy mujer y soy igual que el hombre,
pero distinta.
Y el hombre es igual que yo,
pero distinto.

¿Tan difícil es de entender?
Sacad esas ideas de vuestras cabezas,
y empecemos de cero,
siendo distintos e iguales a la vez.

Somos todos personas,
y si nos cuidamos,
mejor.

jueves, 19 de octubre de 2017

Tengo todo preparado

(Abro la puerta)

¡Ay!, qué nerviosa estoy,
hace tiempo que esperaba que llegaras.
Pero pasa, no te quedes ahí,
estreno zapatos,
he limpiado toda la casa
y he envuelto mis ganas en papel nuevo,
ya no queda nada de lo que había antes.

Tengo ganas de saltar,
gritar que por fin estás aquí,
¡ay, ay, ay!
Ven, que te enseño todo,
coge mi mano,
quiero que te aprendas cada rincón,
los visibles y los escondidos,
no quiero ocultar nada
y mucho menos, nada de lo que hubo,
que revolvió absolutamente todo.

Sí, sí, sábanas nuevas y de colores,
todo para recibirte, AMOR, como mereces.
Ya ves, tengo todo preparado para ti,
que no es para menos la fiesta.
La última vez que te marchaste
fue de golpe, dejando tanto hueco
que me costó latir de nuevo.

Pero ya está, no lo recuerdo más.
No te guardo rencor, ninguno.
Lista estoy para que llegues,
para que entres
y te quedes.

Aunque lo vuelvas a revolver todo,
aunque igual me restes vida,
aunque me duelas otra vez,
ven, ponte cómodo.

Quiero que tu flecha
acierte conmigo.

Quédate, quédate a dormir.





martes, 17 de octubre de 2017

El olvido. Ése que no llega huyendo

Me dediqué a huir (te),
con un solo objetivo: esquivar (te).
Lo hice tan bien,
con tanto empeño,
que perdí todas las nociones de mi misma,
ni en mi sombra me veía.

Huía de nuestros lugares,
de las marcas de los árboles,
de los besos que nos dimos,
de las noches que fueron fiesta,
de tus ojos y tu cuello.

Huía de lo que sentí,
de tu olor al despertar,
de tus palabras y silencios,
de todas las señales que no vi,
y de lo tonta que fui por
toparme de bruces con ellas.

Huía, corría sin tregua
de mi despecho y mi dolor,
ansiosa por ser más rápida que ellos,
sin darles la ventaja
de hacer llagas en mi corazón.

Huir fue salida de emergencia
para un corazón aniquilado,
que ya no podía andar sin tropezarse,
que hasta si le sujetaban, le dolía.

Huía a marchas forzadas
incapaz de no chocar con tu recuerdo,
frenando en seco mi marcha,
y yendo en dirección contraria.

Así, huyendo, demasiado tiempo.
Sé el tiempo exacto, con minutos y segundos.
Supe, al verme exhausta,
con mi corazón plano,
que de quien había huido tanto,
era de mí misma.

Suerte de poder encontrarme,
reconciliarme,
aceptar que ya no estabas
y enviarte, poco a poco,
al lugar de mi vida
que te corresponde.

domingo, 15 de octubre de 2017

Habla la tierra ¿Puedes oírla?

La historia de amor
que tienes conmigo,
no va a acabar bien,
hace tiempo que lo digo.

Me quieres, me necesitas,
me llamas constantemente,
siempre me tienes en tu boca y 
en tus suelas.
Me respiras, me tocas,
abrazar, lo haces poco, la verdad,
y cuando cierras los ojos 
te me entregas.

A la vez, rizas el rizo tanto,
que voy a explotar,
porque sientes lo anterior,
y solo me tratas de basura,
llenándome de tus malos humos,
echándome a mí todos los metales pesados que 
llenan tu alma y tu casa.

Hace tiempo que te lo digo,
en lo nuestro no hay empate,
ya estás pagando tanto daño 
que me has hecho.
No me mires así, bien lo sabes,
no es momento de hacerse el tonto.

No, no puedo volver a ser aquella que un día fui,
porque me has hecho sacar lo peor de mi,
sin tener otra opción.
Pero ni con esas te has querido dar cuenta.

Tu comodidad sale cara,
pero así eres y así sois,
seres humanos, amantes del progreso,
rápido, constante e instantáneo.
Así sois,
y lo seguiréis haciendo,
seguiréis mostrando un amor falso,
disfrazado de buenas intenciones
que envuelven todo desecho,
que sin más me lanzáis a la cara.

Y el poder es mío,
y mira que os estoy avisando,
pero no hay más ciego,
que el que no quiere ver
lo que por otra parte, 
ya tiene delante.
Y no hay más insensato,
que el que no cambia
a pesar de mis señales.



jueves, 12 de octubre de 2017

Mi varita mágica

Podéis levantaros tranquilos
y caminar sin miedos ni culpas.
Mi varita ha arreglado el mundo.

Alzándola y con las palabras adecuadas,
ha hecho estallar el amor en las calles,
se acabaron los bancos por colchones
y los gritos de todos los hogares.

Ha llamado a la lluvia, al frío y al viento,
y traen consigo la sonrisa por bandera.

Ha llevado la justicia, la de verdad,
la que todos merecemos,
a cada rincón de la tierra
que se ha vuelto paralela
en vez de circular.

Ha quitado lo robado
y lo ha devuelto todo a su lugar.
El poder, ya no lo tiene nadie
y dueño cada uno de su vida es.

No hay fronteras, 
solo vidas,
que ya se cuidan bien,
pues ninguna alza la voz
y todas tienen su lugar.

La felicidad ya no es quimera,
puesta está como sombrero.
Los niños solo juegan, 
están llenando los parques
del sonido más bonito de la vida.

Las armas a la basura,
y las basuras ya no existen,
ni los malos humos,
ni el rencor hacia el ajeno.

Se acabaron los daños,
la maldad y el criticar.
Llegó la paz,
explotó la vida.

¡Qué cosas! Y yo...
voy a enmarcar mi varita,
que me recuerde
lo fácil que es para ella
cambiar el mundo.
Voy a poner un poco más de mi parte,
a ver, a ver, que logro.

martes, 10 de octubre de 2017

Me quedo en tu boca

No veo mejor lugar.

Y hagamos de la rutina,
la más bella compañía,
tu boca y la mía,
a pies juntillas.

Y saltemos los charcos,
como dos locos enamorados,
que el tiempo no nos alcance
si viene pisando con sus estragos.

Escupamos flores de colores,
aún cuando hablemos de
estar enfadados.
Y que no llegue la noche,
sin besarnos.

Cerremos la puerta al invierno,
si llega cuestionando las ganas.
Y sepamos enfrentarlo, 
de la forma más bonita,
bajo el edredón.

Llenemos siempre el plato,
que el amor no quede vacío,
que no le aceche nunca hambre,
que tu mano y la mía no escatimen
en caricias.

Y si han de venir amargos,
sepamos, amor mío,
divisarlos con tiempo,
y ojo avizor, con sumo cuidado,
no los despreciemos sin más,
y les demos tregua si la necesitan,
para que no envenenen
con ese sabor rencoroso que siempre vuelve,
cuando no se cierran bien heridas.

¿Quieres?
Si me dices que sí,
me quedo en tu boca.
No veo mejor lugar, 
donde pasar mi vida.

viernes, 6 de octubre de 2017

La asincronía de las despedidas

Te pienso todo el rato,
y ya no sé qué hacer.

Te pienso cuando suena el despertador,
y ya no doy la vuelta
para besar tímidamente
tu boca.

Cuando preparo el desayuno,
esta vez, solo para uno.
O cepillo mis dientes,
sin compartir la pasta contigo.

Cuando marcho, rápido
por la puerta y no estás
para decirte "adiós,
que pases buen día".

Cuando vuelvo y no está la tele encendida,
también te pienso.

Cuando miro la estantería vacía,
y el hueco en el armario,
que tendré que llenar
para que no siga hablando de ti.

Cuando en la cama,
no encuentro calor
ni doy con nada que encender.
1,35 es curiosa dimensión,
limitada para dos
e inmensa a falta de uno.

Te pienso sin intención,
Te pienso aún sin querer,
Te pienso sin peros,
sin darle vueltas,
y hasta del revés.

Pienso-te,
como constante.

Que te haya dicho adiós,
no significa, ni por asomo,
que no sigas aquí.



viernes, 29 de septiembre de 2017

Supervivientes

Me he cruzado hoy
con un montón de supervivientes,
que no solo sobreviven
a la vida que no les sonríe,
que no les brinda muchas razones
para sonreír.

Escuchaba al que dice
mendigar cualquier trabajo,
que no le duran más de 6 meses,
alarmas, libros,... el alma al diablo,
si falta hiciera.

Su coche, se le ha roto.
No lo puede arreglar
y su mujer tampoco lo tiene fácil.

Quiere que sus dos hijas tengan todo,
pero "todo" es muy exigente
y no llegan.

Sale muy pronto y llega muy tarde,
al beso rápido de buenas noches.

Ella, resignada, quisiera trabajar
y no agotarse sólo de la casa,
de las cuentas que no salen
y de tanto pensar.

Y ellos, cuando les hablan
de la salida "de la crisis",
quisieran cambiarse por quien lo afirma,
tan solo unas horas.
Y que vivieran en sus carnes,
lo que les cuesta poder comer
algo más nutritivo que la pasta.

A los que dicen que ya no hay crisis,
les pediría silencio,
porque hay demasiado superviviente,
que necesita de todo,
menos palabrería.




jueves, 28 de septiembre de 2017

Llévate tus restos

Foto de Ingrid Hoppe
Mírame,
muestra valor para
mirar de frente mi dolor,
las cuencas de mis ojos desbordadas
y mis trizas por corazón.

Siempre te fue fácil
mirar para otro lado,
tirar la piedra sin que te vea,
esconder las manos que no me acariciaron,
y los ojos que no fueron capaces
de mostrar el mínimo consuelo.

Lo sencillo, huir de mí
y huir-te de ti mismo,
y hacer como si no pasara nada
cuando el huracán ya había arrasado.

Mírame,
y ya no vuelvas.
Y mírate tú antes de hablar de mi.
Porque en esta historia,
que nunca ha sido,
yo he dado más de lo que podía,
quedándome vacía.
Y tú, te lo has guardado todo.

Ya que no me miras,
devuélveme a mí,
y márchate.

martes, 26 de septiembre de 2017

El mensaje subliminal de los días

El olor a tierra mojada.
Tu mirada.

La risa de un niño,
su abrazo espontáneo,
y verle dormir.
El aroma del café recién hecho.
Que me busques.

El beso de una madre
y su vientre siempre a punto
para que te recuestes.
El color del otoño.
Tus caricias.

Notar el peso de la manta
y estirarte al entrar en la cama.
Ver cómo sale el sol
y la grandeza con la que se despide
al caer la noche.
Tus besos.

La ducha, después de hacer deporte.
El olor a nuevo
y oler tu cuello.

Gritar tu canción.
Quitarse los zapatos al llegar a casa.
Y, de paso, todas las caretas.
Que el espejo te hable bien.
Que me agarres fuerte.

Los segundos antes de dormirte.
Seguir respirando.
Que algo te regrese a la infancia.
Que yo te guste.

Un vaso de agua fría.
La toalla al salir de la piscina.
Morder una manzana.
Hojas que se amontonan con
las luces de las estaciones.
Las carcajadas.
Que te sorprendas.

La montaña subiendo pasito a pasito.
Sin prisas de nada.
Llegar al quinto piso por las escaleras.
Tener qué comer.
Y comerte a besos.

Que el destino haya llegado a la meta
con nosotros.

A veces, de forma subliminal,
pasan estas cosas desapercibidas,
y quiero notar cada vez,
cómo me brota la VIDA en ellas.

Cada uno quiere como puede

Son dos polos opuestos,
que saltan si se acercan,
soltando las chispas
sin importar lo que arda.

Estos polos opuestos
hace demasiado
que dejaron de atraerse.
Se saben peligrosos,
e incómodos por los años
y por los daños causados.

Son dos polos opuestos,
de los que yo sé muy poco,
solo intuyo lo que sus bocas callan
y lo mucho que pesan sus espaldas.

No han tenido otra opción.
No se pudo reiniciar
cuando los calambres
empezaron a llegar.

No pueden encender la tregua,
demasiado reproche acumulado,
exigencia y cansancio
que ya no llegan ni a alumbrar una vela.

A estos polos se les acabó el vino
y las rosas que marchitaron,
no volvieron a crecer.

Sabiendo lo que hay,
estos polos se aguantan
de la mejor manera que pueden.
Y se cuidan a su manera, cuando se desvelan.
Están y no se plantean no estarlo.

Pero,
a ellos, que poco se dicen,
se les encoge el alma,
cuando temen
la vida sin el otro.

Y yo, ingenua y desconocedora,
mejor me callo y me trago la llave mágica
de tratar de arreglar los rotos,
y me pongo con los míos.




Foto: Merkaba

viernes, 22 de septiembre de 2017

Adivina, adivinanza. ¿Qué es?


Adivina, adivinanza.
Así lo vivo yo.

¿Sabrás de lo que hablo?

... Es punzada en mis carnes si te dueles,
es pensarte mucho, bonito y bien.

... Es la calma en tu mano
y es paz mundial brotando con tu abrazo.

... Es paciencia mutua,
el elegir callar,
a pesar de "tener" tantas cosas que decir.

... Es querer que estés bien
y estar más a tu lado si tropiezas.

... Es gustarme más si tú me miras,
es mirarte y que me gustes más.

... Es pensar qué hacer para que sonrías
y plantes cara a la rutina,
conmigo.

... Es saberse imperfecto,
y con la verdad,
de nada.

... Es presente y querer un corazón
más grande para que quepas más.

... Son los paseos colgada a tu cintura,
como antídoto cuando me revuelvo.

... Es respetar cuando se necesita soledad,
sin notarte temblar los miedos.

... Es compromiso sin esposas,
libro abierto sin final,
raíces que echamos a crecer.

...Es compartir tu bien,
con el que antes era solo mío.

... Es el corazón que late,
más contento desde que estás.

... Es aceptar lo que no se puede cambiar,
darle la vuelta, mirarlo y darle otra oportunidad,
y quererlo si forma parte de ti.

... Es tu piel que revoluciona,
si me toca.

... Es decisión firme,
y hacerla fuerte cada día.

...Es locura y dosis de cordura,
cable a tierra.

... Es elegir.

... Es elegirte.

...Y que me elijas. 

¿Sabes de lo que hablo, amor?

Ups, ya se me escapó.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Explosión de verdades

Foto: Abismo y Paraíso
La verdad es que la muerte nos acecha,
cada día que pasa, un poco más.
La verdad es que a todos nos llegará.
La verdad es que no sabemos,
cómo ni cuando,
si dolerá, si sufriremos,
si vendrá un ola o un huracán,
un temblor, una bomba,
un choque, una piedra,
una caída, la mala pata del rayo,
el agua, la enfermedad...
O cualquier otra cosa que obligue
a cruzar al otro lado.

La verdad es que cada día que despertamos
es milagro,
porque hay muchas personas que ya no lo hacen.
El que se queda sufre, pero el que ya no sentirá
más la arena en los pies, es quien se va.

La verdad es que pensando esto,
me quiero enganchar más a la vida.
Quiero abrazar, aceptar y sentir.
Que cuando caiga la noche, haya valorado lo vivido.
Que cada noche valore lo sentido.
Que al llegar la noche me haya cuidado y querido.
Que no llegue la noche y no haya valorado, también, lo sufrido.
A fin de cuentas, lo sufrido, también es vivido.

La verdad es que sé que las rosas no serán eternas,
que no olerá a café recién hecho siempre,
que la felicidad depende del concepto que se tenga.

La verdad es que me siento revuelta,
cuando siempre quiero más de lo que tengo,
cuando envidio lo superficial,
cuando me engaño diciendo que ya vendrán mejores,
cuando anhelo lo que no llegará.

La verdad es que la vida,
echa las cartas a su antojo,
y no es justo.
La verdad es que aceptar no es resignarse,
Es concienciarse y saberse efímero
y poco importante.
Y sentirse a la vez el rey del ahora,
capaz de tomar decisiones,
para no sentir que lo pierdes.

La verdad es que te quiero.
La verdad es que quería escribírtelo.

lunes, 18 de septiembre de 2017

No tengo prisa

Se acabó la impaciencia
de quererlo todo rápido,
de la espera ansiosa de lo próximo,
y de saltar de un jardín a otro,
sin apenas mirar.

La urgencia de los besos está desterrada
con el apremio por mudar de bocas.
Se marcharon junto a las intenciones de no quedarme.

Llegó el fin de la premura por sumar ombligos,
y por los rituales que establecí
como caretas a mi soledad.

Ya no hay carreras por contar primero,
ni por hacer cuentas de los huecos que dejaron,
aunque a veces, no lo niego, les de una vuelta.
El pasado tiene aliño sabroso,
que hoy es explosión sin metralla.

Ya no sé lo que es atropellar a la mañana,
ni la huida.
No me dicen ya hablaremos,
ni yo digo, si eso, si eso ya nos vemos.

Se esfumó la prisa de la noche
de pasar rápido por lugares ajenos.
Entró en mi vida, la calma
de aprenderte poco a poco.
Lentamente y sin cansarme,
pues nunca es suficiente.

Desde que llegaste,
te has llevado el ansia
de pasar fugaz por otras vidas.
Y, es, en la tuya
donde he encontrado un hueco,
imperfectamente perfecto,
hecho a mi medida,
para quedarme.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Dime Luna


Cuando vigilas la noche
y los corazones reposan,
solo tú puedes conocer
lo que esconden las miradas
y lo que las espaldas cargan.

Quería yo preguntarte,
cómo duermen los que dañan.
¿Acaso pueden dormir a pierna suelta,
sin martillo por conciencia?

¿Acaso la tienen?

Me gustaría saber,
si tienes tú a bien contarme,
qué hay en el fondo de su alma,
sus razones dañinas
para romper corazones,
para acabar con la vida
o tratar como basura a otros.

¿Encuentras resquicio de bondad?
Y madre, ¿tienen?

Te lo pregunto,
porque no alcanzo a entender.
No puedo evitar comparar,
al no ser capaz de dar tregua a las sábanas
si existe ínfima mosca,
que resuene en las entrañas
y que altere el ritmo de la sangre.
No hallo descanso,
cuando me siento injusta,
juez sin cargo,
y me equivoco.

Imposible hallar descanso
si existe nudo en mi tripa. 

Luna, 
¿tendrían cura sus almas?

¿Y por qué le dedico tiempo a esto?







martes, 12 de septiembre de 2017

Tengo una hermana

Tengo una hermana
que se regala,
y como envoltorio
lleva puesta la generosidad.

Quienes lo abrimos, encontramos
estallido de bondad
y una sonrisa capaz de iluminar,
ella sola y a la vez,
la torre Eiffel
y las cuatro de Madrid.

Todo lo que pides, lo concede.
Olvidándose de ella.
Es fortaleza en cuerpo frágil,
un "yo puedo con todo",
aun cuando "todo"
le implica donarse, entera si hace falta.

No pide cuentas
y atiende a cada necesidad
de todos los que tiene cerca,
dejando las suyas,
para cuando se pueda,
para cuando tenga un rato,...
que nunca llega.

Tengo una hermana,
que salva los mundos,
que siempre abre los brazos.
Y nunca pide que se los abran.
Soluciones para todos
en tiempo récord.
Sin minutos para ella.

Tengo una hermana,
con muchos roles en uno,
a la que adoro.
Es el amor de cara,
que cuando lo ves,
te prenda.

Mi hermana es así,
es feliz dando.
Y yo la quiero tanto,
que mi miedo es,
que de tanto regalarse,
no le quede un hueco,
para ella misma.



*La foto ha sido cogida del siguiente enlace 

domingo, 10 de septiembre de 2017

La letra pequeña

Foto de Ingrid Hoppe
Ya he descubierto
que no existe flor
que sobreviva a la sequía
y que no hay latido igual
para un corazón dolorido.

Me estalló de golpe la vida,
y oía de lejos:
"haz lo que puedas con ella.
Ya irás descubriendo la letra pequeña"
Se lo callaron y me lo ocultaron,
quizá para que no me pusiera en huelga,
para que no le diera opción a crecer.

¿Por qué se aprende cuando duele?
¿Por qué golpea la vida
prendiendo el corazón?

No me contaron que avanzar
deja estelas imposibles de borrar,
que amar convive inevitablemente con dolor,
que el pasado no se va,
que aunque ya no te quiera, sigues.
Que si buscas, encuentras,
pero no garantiza que no te rompa.
Que lo que quieres no siempre se logra,
y que no siempre quien quieres que te ame, lo hará.
Que las palabras corren más que los hechos
y que no hay justicia capaz de hacerse a sí misma,
mientras sigamos haciéndola nosotros.

Sin preguntarme si quiera,
me obligaron a aprender,
que pagaremos la misma factura,
que vivir es aceptar y ver morir,
Y seguir, como si todo y pese a ello,
la vida.
¿Qué puzle queda igual?

¿Acaso hay vida que se tape a sí misma?

Sin certezas ni respuestas,
llevo tiempo viendo,
que tú has llegado
a dar luz a lo feo que depare
este camino.
Que en tu compañía
mis tragos pasan
sin lograr ahogarme.
Que en mi letra pequeña estabas tú
y que haces mejor mi vida.


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Reviéntame

Reviéntame,
venga, hazlo de nuevo.
Como ya supiste hacer.

Reviéntame las alas
y la fuerza de mis ganas,
con el adiós nauseabundo
de la huida repentina.

Reviéntame las manos,
que esperaban un anillo.
De paso, ya que estás,
reviéntame el pecho
que se sale por la boca
cuando caes, con la suerte,
al otro lado del teléfono
y estás "escribiendo".

Reviéntame la inocencia,
de esperar que el vaivén del viento,
te siente en mi cocina,
con un buen vino,
y la cesta de la ropa sucia,
llena de tus faltas.

Revienta el mar,
que se me sale por los ojos,
cada vez que ese "te lo dije"
se cumple, y no aprendo.

Venga, si revientas todo esto,
se que no quedará rastro alguno.
Y prendamos fuego a todo,
ayúdame a extinguir todo atisbo
de brasas; que todo quede en cenizas,
y las pueda esparcir lejos.

Ya no hay primavera.
Y si algo queda, llévatela.
Cómo van a salir rosas,
en el constante invierno
de las venas.

¿Lo harás por favor?
Ya desisto en retenerte,
y en mis ganas.

Sin nada, me despido.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Mensaje en una botella

Desde el rincón de la locura,
de la sinrazón, 
de la violencia,
de la fe perdida,
pido ayuda.

Mis coordenadas son
40º 25' 1.52''N; 
3º 42' 14.02''O
Solicito rescate
y traslado a lugar seguro. 

Aquí se ha perdido el rumbo.
La gente buena llora,
se cansa y no tiene fuerzas.

Los malvados crecen.
Amenazan, se arman
y se hacen con cuchillos,
bombas, puñetazos, acosos,
abusos, cerillas 
y todo tipo de veneno que
está acabando lentamente con
cualquier atisbo de cordura.
Y quien la tiene,
quien quiere querer y convivir,
no encuentra consuelo,
y se encierra en su burbuja,
pues si sale, corre el mismo riesgo.

Los malvados encubiertos,
también son más cada vez,
corruptos, falsos e hipócritas,
adinerados, ambiciosos sin límite alguno,
pérfidos dictadores disfrazados de demócratas.
Nos dividen en colores,
y nos dejamos dividir por ellos.
La plaga se extiende rápidamente.

Aquí hemos cerrado la puerta al corazón 
y creamos jueces y verdugos,
carentes de empatía y de verdad.

Me ahoga estar aquí,
Me ahoga estar así.
Por eso, pido rescate urgente. 
Me quedaré quieta, para que pueda encontrarme. 
Me quedaré quieta
para poder seguir siendo yo,
y que no me salpique tanta inhumanidad.

Aquí le espero. Gracias.
Siempre suya. 

viernes, 1 de septiembre de 2017

Septiembre

Septiembre, no me engaño,
tiene un sabor extraño.

Es la vuelta al cole,
el fin del verano,
la cuesta del mismo,
el despertador, que suena otra vez
como costumbre semanal,
la salida del armario del jersey,
la noche que llega antes,
la nostalgia del Norte,
la cesta de la compra,
el adiós a las terrazas,
las despedidas,
la vuelta a la rutina
-si tienes suerte de que te guste,
menos dura será-,
la cara de siempre
-la pose por defecto-,
el ordenador durante horas,
el culo, en la silla
y los atascos.
Es la vuelta a todo aquello
de lo que, feliz, has estado lejos.

A la vez,
septiembre trae el otoño,
los colores bonitos,
atardeceres intensos,
el dormir mejor,
acostarte antes
y abrazarte más, es antídoto
para el frío.
Es la vuelta a los planes,
a ver a los amigos,
a las agujetas,
retomar las aficiones,
dar forma a todo lo que pensaste,
es seguir caminando,
poder soñar con el próximo destino,
con el próximo viaje,
que puede ocurrir sin moverte de tu sitio.
Es la vida,
con la suerte de que tu reloj sigue
haciendo tic, tac; tic, tac.

A fin de cuentas,
hoy, que empieza septiembre,
con lo bueno -y lo no tanto-,
es oportunidad
de estar y ser
aquí y ahora.


martes, 29 de agosto de 2017

Agosto y mis verdades

Las yemas de mis dedos
tienen las líneas de tu cuerpo.
Son mis huellas dactilares;
firma y sentencia, de todo el bien
que han traído.

En mi carnet de identidad,
figuran tus besos como domicilio,
se expidió hace ya dos años,
y no refleja fecha de caducidad.
No le hace falta, porque se sabe
renovado cada día.

Tu abrazo, mi bandera.
La única que cuando ondea,
no genera separación alguna,
pues al verla, todos se hacen eco,
de que sus colores son vivos,
bañados en el oro del querer más bonito.
No hay batalla más bella
que la que se da bajo tu abrazo.

Ven conmigo, amor.
Que yo te voy a agarrar,
sin dejarte caer.
Seré mi versión más fuerte,
seré lo que necesites que sea,
si eres tú conmigo.

Tengo en el corazón,
la tirita perfecta,
para que la herida no sangre,
para que la herida cure.

Porque amor lleva tu nombre.
Porque amor solo es contigo.
Porque a amor le brotan alas,
cada vez que te acercas
y se ríe a carcajadas si le miras.

Porque nunca he sentido
amor tan bonito,
hasta tu llegada.

Y ahora, ya no me engaño.
Buscaba sin la esperanza de encontrar.
Y al buscar, esperanza te puso
frente a mi boca.
Y volví a creer.
Y creo, porque estás tú conmigo.



domingo, 13 de agosto de 2017

Estoy mayor

Ya estoy mayor para amontonar momentos,
porque sí.
Para contar las noches en las que haces de todo,
menos compartir-te.

Ya estoy mayor para mentir,
pero no para pensar bien
lo qué voy a decir y cómo.

Estoy mayor para los falsos amigos,
los que lo parecen, pero no.
Para tener ídolos,
que sí, cierto es,
un día me llamaron.

Ya estoy mayor para la charlatanería,
para no elegir con quién quiero estar,
para no identificar lo que siento
y para no ser niña de nuevo,
siempre que me apetezca.

Sí, es verdad.
Ya estoy mayor.

Para no disfrutar.
Para que me quiten el sueño.
Para no saltar.
Para no amar.
Para no ser.

Estoy mayor,
para olvidarme de mí.

Si esto algo tiene que ver con los años,
bonitos son.

sábado, 12 de agosto de 2017

Palabras para Diego


Te costó, pero llegar,
era ley natural.

Y desde ese momento,
ya estás regalando
amor, sin saberlo.

Ofreces dosis extra de ternura,
y risas sin igual.
Ojos que brillan como nunca,
manos más que cuidadosas,
cuando se acercan a tu pequeño cuerpo.

Has venido a regalarte,
y nos ayudas a ver más de cerca,
lo maravilloso de la vida,
por tenerte entre los brazos.

Déjame decirte, pequeño sobrino,
Te quiero infinito desde ya mismo,
y que no habrá día en que no te piense
y quiera verte.
Me tienes para quererte 
de la forma más bonita que sé.

Quiero decirte, también,
que has dado en maravilloso hogar,
donde las voces te cantarán,
los brazos te acunarán
y tienes cuatro ojos cerca,
que ya no podrán mirar nada
de la misma manera
en que te miran a ti. 

La gran familia, crece.
Desde ya, Diego, 
solo puedo agradecerte.
Y quererte.

Y eso es lo que voy a hacer.

viernes, 11 de agosto de 2017

Ración de Amistad (sin filtros)

Pisar charcos y cantar
aunque no caiga
gota alguna.

Gritarlo todo antes, siquiera,
de coger aire.

Mirar al cielo, desde arriba.

Fluir y caminar.
El universo como aliado.
El saberse disfrutar.

Sin relojes, sin demandas.
Sin negar nada,
sin pero alguno.

Ser consciente de que
el mejor lugar
es en el que estás
y con quien estás.

Reír sin límites.
Hablar a espuertas,
arreglando el mundo
con los oídos abiertos,
la boca cerrada
y los juicios en destierro.

Saber que estás con quien saca
una bonita
versión de ti misma,
lejos de la apariencia,
de lo frío y lejano.

Hacer gansadas,
y no sentirse gansa.

Es compartir-te.
Es de lo más bonito.
Es crecer.
Es la amistad sin filtros.
Es el corazón abierto.

Y yo, qué suerte la mía,
de haberlo vivido,
estos días.







viernes, 4 de agosto de 2017

No sabemos (plural que habla de mí)


No sabemos apreciar
lo que es vivir sin dolor,
hasta que lo padecemos.

No solemos valorar la comida,
hasta que tenemos la sensación,
de que nuestras tripas suplican.

Lo mismo con el agua,
que valoramos cuando el golpe de calor,
nos permite un buen trago,
cuánto más fría, mejor.

No solemos tener en cuenta nuestra cama,
hasta que dormimos en ajena
unos días.

No valoramos el sol,
hasta que la nube negra
nos cubre.

No valoramos nuestra comodidad
hasta que viajamos a lugares
que no lo son.

Valoramos el amor,
cuando ya se ha ido.
La salud, cuando enfermamos.
La sonrisa, cuando nos falta.

Echamos de menos... en vez de más.

No valoramos el presente,
hasta que nos enquistamos
de vivir del pasado,
o de las previsiones.

No sabemos lo que tenemos...
hasta que lo perdemos.

Vaya con este refrán,
que siempre me acierta,
y recuerda que se me escapa vida,
echando en falta,
en vez de pararme a disfrutar,
de lo mucho y bonito,
que tengo.

jueves, 3 de agosto de 2017

Leer antes de entrar

Foto de Ingrid Hoppe
Si vas a entrar, no duelas.

Si vas a llegar, tocas hueso.

Si vas a estar, quédate.

Si te quedas, prometo mares y calmas.

Si vas a apostar, podemos ganar.

Pero si vienes para jugar..,
puedes irte yendo ya.

Porque dolerás y dejarás más roto,
un corazón que ya lo estaba.

Y ya no habrá taller que lo reponga.

Ahora tu decides;

Si sales, sin haber entrado de lleno.

O te voy haciendo un hueco
para
vivir.

lunes, 31 de julio de 2017

Si cambias, incluso te quiero más.

Foto de Ingrid Hoppe
Que a veces cambio y ya no te gusto tanto.

Que a veces cambias y ya no me gustas tanto.

Que a veces es tan rápido, que no me entiendes.

Que a veces es tan rápido, que no te entiendo.

Que sigo siendo yo, aunque cambie.

Que sigues siendo tu, aunque cambies.

Que la base sigue siendo fuerte,
aunque a ratos no caminemos a la par.

Los caminos pueden distanciarse,
las líneas que nos unen, no.

Cambies como cambies,
aunque no entienda,
-lo que por otra parte no es necesario entender-,
yo te quiero bien.

Evolucionamos
o nos estancamos.
Caemos y nos levantamos.

Lo bonito es tener quien te quiera en el momento que estés.

Y que lo sepas.

Yo, te llevo y te quiero.
Y estoy contigo.


¡El día de la amistad es todos los días!

viernes, 21 de julio de 2017

24 de julio. Dos años de vida

Foto de Ingrid Hoppe
Fue tal como lo cuento.

Llegó el amor y rompió la cáscara
con un golpe muy limpio.
Y salió así del cascarón.

Se posó en nuestras manos,
delegando todos sus cuidados:
alimentarle,
vestirle,
adornarle,
respetarle,
pasearle
y reposarle.

Estaba desnudo y frágil cuando
llegó a nosotros.
Era tan pequeño...

Quisimos, quisimos.

Fue fácil ponerse con él,
verle crecer a golpe de besos,
de días, noches,
confidencias sin reproches.

Con el tiempo,
se iba haciendo fuerte,
y ya no nos cabía en las manos.
Iba aprendiendo a caminar
y se decía
que había llegado a buen lugar.

Logró tener su espacio,
cogió el más grande entre nosotros,
con sus cuidados constantes,
y la fusión en las miradas.

Hoy, hace dos años,
de un teatro y una cena,
donde rompió el cascarón,
posándose en nuestras manos
el amor.

Qué suerte que quisimos cogerlo,
qué suerte que quisimos cuidarlo,
qué suerte la mía,
de que me hayas elegido
desde aquel día.

Que sigamos dándole vida
al mismo amor
que nos cambió,
un 24 de julio
de hace
dos años.







Conversación para el miedo

Foto de Ingrid Hoppe
¡¡Quién dijo miedo!! 

El que lo dijo,
se olvidó de decir,
que tan natural es sentirlo
como la tentación de que te apropie.

El que lo dijo,
pasó por alto explicar,
que sentirlo es defensa humana,
alerta que avisa,
que hace pisar fuerte la tierra.

Quien lo dijo,
se olvidó de decir, también,
que solo al sentirlo
es posible buscarle nombre;
y que llamándole por su nombre,
podemos conocerle,
plantarle frente a nosotros
y decirle que su llegada nos hará más fuertes,
valientes por mirarle a los ojos,
por sentirnos vulnerables
y libres de elegir
cómo responderle.

¡¡Quién dijo miedo!!

El que lo dijo,
conmigo
no acertó.



jueves, 20 de julio de 2017

Llover, y su poder.

Foto: El Calce

¿Puedes oírlo?
¿oyes como llueve?

Es la melancolía que llama a tu ventana,
a ratos sigilosa,
a veces intensa.

Es quien te recuerda los tiempos de helado,
manta y película de sobremesa.

Te recuerda lo que fuiste,
lo que ya no eres,
y lo que eres,
que tampoco serás.

Es el tiempo que cambia alguna carta a su antojo.

Chin, chin, chin, chin.

Glup, glup, glup, glup.

Es tu garganta que se apaga al escucharla llamar.

¿La dejas entrar?

Si no lo haces, tendrá la manía de volver,
con la lluvia cada tarde,
y te llevará al sitio que dejaste sin cerrar,
a los recuerdos que no mueren
porque renacen cuando llueve,
siempre.

martes, 18 de julio de 2017

Canto a la perfección


Foto de Ingrid Hoppe

Es suprema y tonta,
esclavitud arrodillada,
muralla cada vez más alta,
poder de un anillo
que nunca adquirirás.

Es la culpa cuando te equivocas,
el pensarte incapaz
al ver una "ese" en el camino.

Es la limitación de tu mente,
la losa del despecho hacia ti mismo.
Cazadora de sueños,
cima de la montaña que nunca alcanzas.

Es el "pero" que siempre poner.
Es vergüenza, manía y enfado.
Es insomnio, agobio y miedo.

Y si fallas, ¿qué?
¿Dejará de amanecer?
¿Dejarás de ser?
¿Parará la vida?

Es la paz, cuando le haces frente.
Y la destierras de tu vocabulario.

Y te atreves a vivir tirando las piedras
que hagan falta,
cayendo y levantando,
siempre, mirando al frente.

Despedir la perfección,
es despedir lo que no existe
para darte la bienvenida,
a ti mismo.

domingo, 16 de julio de 2017

El legado


¿Alguna vez, alguien
piensa preguntarme,
si quiero o no nacer?

Desde aquí se intuye una especie
de infierno ahí fuera.
Guerras por la última palabra,
Daños a espuertas,
gratuitos y pagados.

Apenas huele a campo,
porque el humo consume la ciudad.
Prisa por nada y por todo.
Agobiados, consumistas,
muy preocupados por las necesidades impuestas,
que en realidad no lo son.
Egoístas, solos,
robadores de alegría,
insanos.

¿Y aquí queréis que llegue yo?

Con el mar caliente y el cielo sucio,
alimentos que cada vez lo son menos,
mentiras, polución del ser humano,
involución de la vida.

Enfermos,
injusticias humanas y divinas,
deficiencia emocional 
reinando una no-moral 
en el mundo sórdido
que pisáis.

Calor en invierno,
plagas de insectos,
hombres cobardes que asesinan,
que pegan y abusan.
hombres que se creen más 
y mujeres que se creen menos.
Niños crueles, sin su merecida inocencia.

¿De verdad esto me espera?
Y, ahora, ¿he de salir?

Oigo una voz que me dice,
"yo te quiero, yo te cuido"
mientras noto una caricia.

Si decido salir,
estaréis vosotros ahí,
y seréis el bastón de mis pasos,
el abrazo incansable de mis días. 
Responsables de mostrarme que
puede ser diferente,
que yo puedo ser bueno.
Y que podré reír a pleno pulmón 
y querer mucho.

Pero no lo sé.

Mientras hago que lo pienso
el tiempo que me queda, 
puedes poner de tu parte,
para mejorar este sitio en el que 
tendré que vivir
aún cuando ya no estéis. 

jueves, 13 de julio de 2017

Dame la oportunidad


 Foto Cube Breaker

Dame la oportunidad
que le diste a ellas.
Déjame mostrarte el olor de la mañana
y cómo sale el sol por mi ventana.

Dame la oportunidad,
de pasar una noche,
sin arrancarte la ropa,
sin el ansia por besarte más,
antes de que te vayas.

Dame la oportunidad
de ver el fondo de los ojos,
de conocer las líneas de tus manos,
y de contar todos, uno a uno,
los lunares que marcan tu piel.

Venga, dame la oportunidad
de ir más allá de tu cuerpo,
para verte desde dentro.

Quiero tener la oportunidad de amarte.
Que yo, ya lo hago
sólo tienes que abrirme la puerta,
y dejarme pasar.

Vengo desarmada.
Y prometo limpiar bien las suelas
en el felpudo,
aunque de hecho,
voy descalza.

lunes, 10 de julio de 2017

¿Quieres bailar conmigo?



Claudia, prima bonita.
Gracias por enseñarme cosas.


Tú y yo,
tan solo dos personas solas,
con la suerte de encontrarnos,
y de conectar en el momento,
más adecuado.

Fue el más adecuado,
porque tú y yo,
dos personas solas,
estábamos dispuestas a ello,
y queríamos bailar.

Hoy,
la mejor persona para mí,
mi complemento en cualquier forma,
la tilde de mis letras,
el punto para continuar las frases.

Quiero bailar contigo,
no que bailes para mí,
ni que yo lo haga para ti.
Encontrar contigo el espacio
y la forma cambiante de
bailar juntos y, a la vez,
respetar nuestros ritmos.

Que te sientas libre de moverte a tu son,
y que yo también lo sea,
sin echarnos en cara los "debería"
"yo no haría", "esperaría que...",
que detienen el baile a golpe
de exigencia.

Quiero que sigamos encontrando,
y adaptando nuestro baile,
que no es perfecto ni ha de serlo.
Que siga siendo la danza,
que nos hace crecer,
amar, estar
compartir y respetar.

Te pregunto otra vez, amor,
y lo haré cada día,
aunque no te lo diga:

¿Quieres bailar conmigo?





jueves, 6 de julio de 2017

Ya se han ido todos

...

Y vuelvo a estar a solas
con el recuerdo de que una vez,
fuimos,
y ya no.

Despistarme con la gente,
calma un rato, es cierto.
Pero al final, en mi cama
es la soledad la que ocupa tu hueco,
a mi lado.

Y abrazarla no es igual,
besarla no es igual,
acariciarla tampoco.
Ella nunca responde a mis gestos.

Ella, tan digna, me mira y me dice:
"Te lo dije"

Le pido que se calle,
le digo que no pude evitarlo,
que quisiste marcharte
sin probar a que saben mis besos,
a cualquier hora del día;
y sin saber cómo se mueven mis caderas,
sin dos copas de vino...

Pero ella, fría, me mira y solo me dice:
"Te lo dije"

Y me doy la vuelta,
para tratar de no verla ni oírla.

Es que es verdad:
"Me lo dijo"
Tonta de mí, que preferí creerte a tí.

Y así estoy, otra vez.

martes, 4 de julio de 2017

Llora la tierra (autocrítica)

No estamos haciendo de la tierra,
un lugar para el amor.

Por empezar a relatar,
la estamos destruyendo,
con nuestra comodidad, egoísmo,
desidia y frialdad.
Y con nuestros humos,
externos e internos.

¿Acaso importa el legado a los demás?
Y, sin ir más allá,
¿importa hacia uno mismo?

No, la tierra, no está siendo lugar para el amor,
reina la indiferencia.
Unos padecen y otros se enriquecen.
Unos, malgastamos agua,
a costa de que otros peleen por ella.
Unos, desnutridos,
otros, con sobras en la mesa.
Ellos, implorando lo básico,
Nosotros, buscando siempre lo último.
Injusta la carencia.

Se nos hace difícil valorar lo esencial,
teniendo tanto que nos nubla el alma.
Ciega por nuestro engaño.

Nosotros, vacíos por dentro,
olvido de la verdad.
Buscando respuestas afuera,
buscando miradas ajenas,
escupiendo aquello más feo,
y, cómo no, juzgando a quien lo hace.

Expertos en disfraces,
mostrando muy poco de lo que somos.
Aparentando, eso sí, que no falte.

Entristezco cuando me creo que
no podemos hacer nada,
que las cartas están echadas,
y no tengo buena mano para jugar.

Despierto, cuando siento.
Cuando dejo al corazón hablar
con más voz que la cabeza.

Descubro que muchos se preguntan lo mismo,
y siento cierto alivio,
que quizá, no sea más que otro engaño,
para callar otro rato mi conciencia.

Y siento que puedo; podemos hacer más,
sumar para que en la tierra, se quiera.
Con parcelas bonitas, donde crecer y echar raíces,
dejándonos ser,
echando un pulso al ritmo de la vida,
comprometidos con causas,
y coloreando con almas vivas la tierra,
que es único lugar para todos.

Así, la suma sigue,
y donde hay uno, hay diez,
cientos y miles...
que añoramos que se quiera,
y mucho.

Infinito lo que aprender de las personas,
y yo voy de la mano,
contigo.
Y contigo también.

Vamos a preguntarnos:
¿Qué podemos hacer?

Y...
Hagámoslo.

domingo, 2 de julio de 2017

Cuando hablo de ti...

Hablar de ti,
es encontrarme de frente
con mi suerte.

Cuando hablo de ti,
la emoción me corre por las venas,
y por mis ojos.

Si me preguntan por ti,
porque no estás delante,
solo quiero volver a la casa
de tus labios.

Cuando hablo de ti,
me trota el corazón
y se desboca.
Y quiero volver a tu lado,
y liberar las ganas que me invaden,
porque no estás ahí, para abrazarte.

Que hablo de ti, como si estuvieras,
pero no estás.

Cuando hablo de ti,
y vuelvo,
soy más consciente de mi fortuna,
al verte dormir a mi lado.
Tú, mi trébol de cuatro hojas.

Entonces,
solo quiero no soltarte.
Y quedarme a vivir ahí.

Que te piten los oídos, 
siempre así.
Cuando hablar de ti,
supone, incluso, quererte más.